Tú no sabes la de herramientas que se usan en todo tipo de sectores profesionales, y la de problemas y accidentes que pueden ocurrir por no usarlos bien. He visto, gracias a mi trabajo como conductora de ambulancias, varios accidentes laborales que me han hecho llevarme las manos a la cabeza, por no decir otra cosa.
Una vez recogí a un hombre por una llamada del 061 que estaba en medio de una hipoxia, lo cual, si se deja un tiempo, puede llegar a provocar daños en el cerebro porque, el cerebro necesita de oxígeno a una alta concentración constante para funcionar. ¿Por qué le pasó esto? Ese hombre había sido carpintero toda su vida, y ahora estaba de baja… pero claro, cuando le pregunté, me confirmó que él casi nunca había usado las gafas protectoras de virutas. Entonces, es normal que acabase así, tenía los pulmones destrozados…
En otra ocasión, recogí a otro hombre de una llamada del 061 porque una máquina de cortar madera se le había escapado y se había cercenado dos dedos de la mano. Lo recogí, recogí sus dedos y fuimos al hospital. Hoy, gracias a Dios, se los han implantado porque los conservé bien, pero el daño se lo hizo, y perderlos, pues también.
Pero hay muchos tipos de herramientas en un trabajo, y las cuerdas en una de ellas. Si usas mal las herramientas más básicas, puedes tener muchos accidentes. Vamos a evitarlo:
Usar cuerdas que no soportan el peso que le intentas meter
Esto es muy común, pero es que es de cajón: las cuerdas tienen un grosor, y soportan cierto tipo de peso. Por más que tú quieras y te las apañes, no vas a conseguir que la cuerda soporte más de lo que puede. Esto quiere decir que, si coges una cuerda que soporta solo 20 kilos y tratas de hacer que cargue con 30, empiezan los problemas.
¿Te imaginas subir ese peso y que pase alguien por debajo, y que justo entonces la cuerda se rompa? Pues eso puede pasar, y no es ninguna broma. Los accidentes por aplastamiento o por este tipo de situaciones pueden llegar a ser MUY peligrosos, así que ten cuidado con lo que haces y con las herramientas que te dan para ello.
Lo que yo te aconsejo es, primero, investigar: ¿Qué tipo de cuerda tengo? ¿Para qué puedo usarla? ¿Cuánto peso puede soportar? Si no lo sabes, o bien le preguntas a tu jefe o a quien te la ha vendido, que es lo más coherente. Si ves que no te sirve, porque el peso es mayor que el que soporta como carga, no te la juegues y busca otro tipo de cuerda que se adapte mejor a tus necesidades. Así nadie sale herido, y tu trabajo se hace correctamente.
Hay muchos tipos de cuerda, elige el que más te sirve
Hay cosas que son universales y sirven para todo, y cosas que no, y las herramientas no valen para todo, por más que quieras.
Fíjate, los expertos en cordelería, Cuerdas Valero, me han explicado que cada tipo de cuerda tiene su función, y que existen muchos tipos de cuerda: para escalada, para náutica, para carga industrial… Por eso mismo, me dicen, cada sector suele usar un tipo de cuerda con unas fibras muy concretas. Esto es así porque ellos ya han investigado lo que necesitan, y suelen ir a tiro hecho. Es difícil que se meta la para en esto, pero puede pasar.
Si eres nuevo en el sector que estás empezando y necesitas cuerdas, te recomiendo que hables con profesionales y que les expliques qué necesitas y para qué, y seguro que ellos te orientarán mucho mejor que cualquier artículo que leas en internet.
Antes de usar cualquier cosa, hay que ver su estado
Y eso no es solo válido para cuerdas, sino para cualquier herramienta o máquina que uses, en general, en tu día a día en el trabajo. ¿Te imaginas tener, como hemos mencionado antes, una carpintería con herramientas que has heredado de tu padre, por ejemplo? ¿Te imaginas que esas máquinas ya tengan un largo trecho recorrido y que presenten fallos de ejecución? Por eso mismo hay que revisar todo lo que uses, porque no revisarlo puede ser el principal motivo de accidente laboral en cualquier sector laboral.
Con las cuerdas pasa lo mismo. Tal vez pienses que no es lo mismo una máquina pesada que una cuerda, y que el accidente no tendría comparación. Y puede que tengas razón… o puede que no.
Déjame ponerte un ejemplo: cargas en una cuerda unos 50 kilos de material pesado, tranquilo porque la cuerda soporta ese peso, y es justo lo que necesitas. PERO no te has dado cuenta de que la humedad en la fábrica ha hecho mella en ella y está podrida. Pero, como te has confiado, has cargado el peso y has levantado todo el armatoste… quedándote tú o tu compañero debajo de todo eso. Levantas el peso, la cuerda se rompe, y se os cae todo encima. Con suerte solo será traumatismo. Con suerte, porque como se os caiga todo en la cabeza… estáis listos.
Por eso, no te confíes, jamás. Revísalo todo, aunque sean unas tijeras que vas a usar para cortar X cosa. Nunca sabes lo que puede llegar a pasar con cualquier herramienta que tengas a tu alcance si no la revisas como es debido.
Guarda las cuerdas como es debido, para que no se estropeen
¿Sabes de qué están hechas las cuerdas? De fibra. ¿Y sabes qué pasa con las fibras cuando se guardan de cualquier manera? Que se echan a perder, y entonces dejan de ser útiles. La humedad NO es lo único que puede dañar una cuerda, hay muchas cosas que pueden dañarla, sobre todo si hablamos del método de almacenaje:
-Exposición directa al sol, porque sus rayos UV hacen que, poco a poco, los materiales se estropeen y dejen de ser útiles.
-Poner productos químicos cerca, como aceites, disolventes o combustibles, porque son corrosivos y dañan las fibras.
-Dejarlas en sitio con mucho polvo, arena o barro, porque este tipo de cosas se meten entre las fibras y las desgastan.
-Dejarla doblada o aplastada al guardarla, que es un error clásico, hace que la cuerda se deforme. ¿Y qué pasa si se deforma? Que su resistencia es mucho menor.
-Guardarla mojada, como ya te he dicho, porque esto favorece la aparición del moho y hace que el material se estropee.
Y, como esto, muchos, muchos más errores de almacenaje. Sé que quieres irte pronto a casa y estar con tu familia, y que lo que menos quieres entonces es ponerte a guardar las cosas bien porque te hace perder más tiempo. Pero piénsalo de este modo: ¿qué es mejor, perder un poco de tiempo en guardar las cosas correctamente… o perder un día la mano, por usar una cuerda que se ha almacenado mal y se ha desgastado?
Ponte guantes cuando vayas a trabajar con cuerdas
¿Sabes? Hay muchos, muchos tipos de quemaduras, no solo la quemadura por contacto directo con el fuego, que es la que todos conocemos. Cuando usas una cuerda sin guantes y tienes que estar manipulándola para levantar peso, tirar o hacer cualquier cosa con ellas, sus fibras hieren tu piel, y pueden provocarte quemaduras por fricción, cortes o incluso lesionarte las manos más profundamente.
Esto no es algo a lo que se le tenga demasiado interés, pero de verdad que, aunque no parezca algo grave, duelen mucho. Sé que es más fácil manipular cosas con las manos desnudas que teniendo guantes encima de ellos, pero es que, por tu salud, merece la pena sacrificar un poco de comodidad, antes que hacerte una quemadura o cualquier otra cosa.
No arrastres la cuerda por el suelo
Este error es otro muy común. A ver, las cuerdas (bueno no todas, pero las que se usan en industrias sí) son muy grandes, pesan muchísimo y cargarlas de un lado para otro puede ser un verdadero incordio, así que entiendo perfectamente que quieras ahorrarte el trabajo y que prefieras arrastrarla de un lado a otro, y ya está.
PERO esto, al igual que la humedad o guardarlo de cualquier manera, también desgasta las fibras con las que está hecha la cuerda, y hace que pierda paulatinamente su efectividad. Por eso, lo mejor es que, o bien pidas ayuda para arrastrarlo de un lado a otro, o uses una máquina de transporte para ello, sobre todo cuando son grandes, pesan mucho, y estás solo en el turno.
Recuerda también que ciertas posturas y de carga no solo perjudican a las herramientas, también pueden perjudicarte muchísimo a ti. Imagino que sabes que hay ciertos esfuerzos de carga que pueden hacerte mucho daño en la espalda, y cargar peso muy pesado de mala manera es uno de los que más daño nos hacen. Por eso, arrastrar o cargar como te venga bien no debería de ser una opción para ti, porque puedes estar haciéndote más daño del que te imaginas a la larga.
Cuando cortes una cuerda, sella los extremos
Esto ya es más para personas que sepan mucho del tema y que usen cuerdas todos los días, pero bueno, también es interesante hablar de ello. Una cuerda está formada por fibras y pequeñas cuerdas que se entrelazan entre sí. Cuando las cortas porque no necesitas una cuerda tan grande, estas pequeñas cuerdas se abren y quedan de cualquier manera.
Por eso, te recomiendo que la selles. ¿Cómo? Puedes hacerlo de varias maneras, dependiendo del tipo de cuerda y del material del que esté hecha:
-Con un mechero o un soplete pequeño: si la cuerda es sintética (como nylon o poliéster), acerca una llama unos segundos al extremo cortado para que la cuerda se derrita un poco y las fibras se peguen entre sí. Después, lo que puedes hacer es aplastar un poco el extremo con algo metálico para que quede más compacto.
-En vez de cortarlo, puedes envolver el extremo con cinta aislante o cinta resistente antes de cortar la cuerda, para que las fibras y las cuerdas interiores no se deshilachen.
-También puedes hacer un pequeño amarre enrollando hilo fuerte alrededor del extremo durante varios centímetros con hilo o cuerda fina, que es lo que más hacen los profesionales.
Cambia la cuerda cuando ya esté desgastada
¿Cuántas veces habrás pensado que “esa cuerda todavía aguanta un poco más”, porque no se ve a simple vista tan mal? De verdad, yo también lo he hecho, pero no con cuerdas, exactamente: lo he hecho con comida (seguro que todavía está bueno…), con el sol (un par de horas bajo el sol sin protección no será tan malo), con la salud (bueno, seguro que puedo aguantar un par de días más sin ir al médico), y con mil cosas más. ¿Te suena algo de lo que te digo? Porque creo que esto es un patrón que se repite en todos nosotros desde siempre, y tenemos que empezar a evitarlo por nuestra salud y por nuestro bien.
Deberías de evitarlo también con las cuerdas. A ver, sé que no es lo mismo, pero realmente sí que es lo mismo. Piensa que las cuerdas, según la uses (según le des más caña o no), va a tener una vida útil, y si excedes la vida útil puedes tener un accidente porque se rompa en mitad de tu trabajo. Aunque no lo veas a simple vista, una cuerda puede estar muy mal, porque la has usado muchas veces para lo mismo, y tendrías que tenerlo muy en cuenta.
No esperes a que la cuerda SE VEA mal para cambiarla. Haz un cálculo muy simple: yo uso la cuerda X para cargar X peso tantos días a la semana. Supongo que podré hacerlo tantas veces antes de que me deje de servir, así que la cambiaré dentro de X meses por una nueva para que no haya accidentes. ¡Así de simple!
Piensa, si no en ti, en tu propia seguridad
Sé que es un rollo tener tantísimas cosas en cuenta (¡y las que no he dicho!), pero, si te das cuenta, no he hablado en ningún momento de errores de máquinas, que eso me importan más bien poco: he hablado de errores humanos que pueden acabar en una tragedia mayor o menor, pero en una tragedia, al fin y al cabo.
Deja de ser tan despistado, o de ser un vago para guardar las cuerdas o ver su estado, y piensa más en ti. La cuerda se puede cambiar, pero tu vida y tu salud, no