Un tejado que esté en buen estado se puede decir que es como un guardián de la casa o de una nave industrial, puesto que es capaz de repeler a los enemigos de la vivienda como el viento, la lluvia, la nieve o hasta el paso del tiempo. Lo cierto es que los años, las tormentas o el sol acaban por pasar factura a todo. Existen gotas que pueden colarse por grietas, así como humedades capaces de trepar por las paredes de dentro o tejas que pueden bailar y suponer un peligro.
La situación en España
En nuestro país el clima es más variado que la imagen que tienen los turistas de sol y playa. Los que vivimos aquí sabemos que podemos disfrutar de sequías en el sur o de aguaceros en el norte. Todo esto hace que la reparación de tejados y cubiertas no sea un capricho estacional, sino más bien una necesidad práctica para evitar males mayores.
Se ha producido un gran auge de las normativas energéticas y de la sostenibilidad, lo que ha provocado que las reparaciones hayan evolucionado de manera importante, como nos confirman los expertos de Cubiertas Estevez. Ahora no es solo parchear; hablamos de reforzar, aislar y preparar la vivienda para un futuro que puede ser todavía más eficiente.
Conociendo más sobre las cubiertas
Cuando se habla de las cubiertas, lo hacemos con un término técnico en el que podemos englobar tejados, terrazas y techos planos que se encargan de proteger no solo de la intemperie, sino también del calor del verano y del frío del invierno.
Hay zonas de costa como Andalucía o Galicia, donde el salitre termina por acelerar la corrosión, y en Zaragoza o Madrid, las heladas incluso llegan a agrietar los morteros. Cuando se ignora una reparación puntual, ello puede acabar derivando en filtraciones en las estructuras que pueden llegar a costar miles de euros.
Los datos del sector evidencian que un cuarenta por ciento de las humedades que se producen en las viviendas en España provienen de cubiertas que tienen un mal mantenimiento, un problema que se agrava con tejados que tienen treinta o más años.
Clases de cubiertas y sus vulnerabilidades
Las cubiertas no se reparan todas igual. Las que son inclinadas a dos o cuatro aguas son bastante abundantes y utilizan tejas cerámicas o de hormigón que acumulan musgo y se desplazan con vientos fuertes. Las fachadas inclinadas sufren bastante en los bordes, que es donde el agua suele estancarse cuando el sellado no es el adecuado y falla. En los tejados planos o en los que están inclinados, los más comunes en los bloques en zonas urbanas o en las naves industriales, lo más habitual es usar impermeabilizantes asfálticos o sintéticos.
Aquí lo más habitual es que haya fisuras por dilatación térmica, donde el sol puede calentar la membrana hasta los 70 grados y que son el principal enemigo. Las terrazas transitables, cuando tienen baldosas o grava, esconden graves problemas debajo de la superficie, puesto que el agua atrapada es capaz de pudrir las vigas de madera o el hormigón armado. En los últimos años hemos visto cómo ha crecido la popularidad de las cubiertas verdes, las cuales han aumentado su fama por el gran aislamiento natural que proporcionan.
Lo que hacen es combinar las membranas EPDM con sustratos de carácter vegetal. Su reparación exige que se drenen bien para así evitar raíces que puedan perforar sellos y las metálicas sufren óxido en las soldaduras que quedan expuestas. Dependiendo del tipo, puede tener uno u otro enfoque. Hablamos de la inspección visual primero, algo que puede realizarse mediante una inspección visual. Aquí se puede hacer con prismáticos en el caso de los tejados altos o con drones para los accesos que son más complicados.
¿Cuáles son los problemas más habituales? Leer las señales antes de que sea demasiado tarde
Lo que ocurre muchas veces es que las averías no suelen hacer ruido. En este caso en particular podemos hablar de las filtraciones leves, que podemos ver cómo aparecen como manchas amarillas en los falsos techos, de tal forma que pueden ir evolucionando a moho negro en el caso de que no se atajen. Los desplazamientos de tejas lo que hacen es provocar que haya cascadas en los canalones, lo que puede erosionar los cimientos. Las humedades que se producen por condensación afectan a los interiores cuando no se ventilan, algo que puede afectar gravemente a las vigas.
Las grietas en el hormigón debido a la fatiga estructural dejan vía clara para la aparición de insectos o roedores. Uno de los grandes olvidados y que puede acabar teniendo efectos bastante graves es la acumulación de hojas en los canalones, que puede desbordar y filtrar en las paredes medianeras.
El clima español ayuda a que todo se acelere, puesto que el granizo que se produce en el Levante lo que hace es astillar las tejas y los ciclones atlánticos terminan por arrancar los bordones. En este sentido, es interesante utilizar la termografía para poder detectar los puentes térmicos, lo que llega a prevenir del orden de un 80% de las reparaciones de mayor importancia.
¿Cuáles son los materiales más habituales en cubiertas y tejados?
Un apartado que queremos tocar algo más en profundidad son los materiales que suelen ser más comunes en los tejados y cubiertas. Vamos con ellos:
Clases de tejas
- Tejas cerámicas: Estas suelen ser las clásicas, siendo de gran durabilidad y de lo más estéticas. Proporcionan un aislamiento térmico importante y una gran impermeabilización. No debemos olvidar que necesitan de una pendiente que sea la adecuada de cara a evitar así las filtraciones.
- Tejas de hormigón: Las de este tipo son más baratas que las cerámicas, pero tienen un peso mayor. Cuentan con una resistencia adecuada y una gran durabilidad, estando disponibles en muchas formas y colores.
- Paneles sándwich: Se componen de una serie de capas que son capaces de combinar la impermeabilización y un gran aislamiento térmico. Se usan mucho en las naves industriales y también en las viviendas, puesto que son muy eficientes en el plano energético. Entre las ventajas de mayor importancia está su rápida instalación.
Clases de tejados
- Pizarra natural: Este material es de los que son más habituales en los tejados. Estamos ante un material de gran elegancia, resistencia y gran durabilidad, por lo que solemos verlo mucho en las zonas que son frías o en las que llueve mucho. Se necesita una estructura de gran solidez por el peso que tienen. Además, es muy buena de cara a la impermeabilización.
- Chapa metálica: Es muy ligera, de fácil instalación y económica. Dicho material puede ser de acero galvanizado, de zinc o de aluminio, requiriendo un aislamiento térmico adecuado de la vivienda y a nivel acústico.
- Onduline: Este material se caracteriza por ser ondulado y es bastante ligero y sencillo a la hora de instalarse. Lo cierto es que es perfecto para las cubiertas inclinadas en las construcciones ligeras o como refuerzo bajo teja. Cuenta con una gran impermeabilización y es resistente a la intemperie.
¿Cómo podemos elegir el material más adecuado para la vivienda?
Una vez que ya sabes los distintos materiales que hay para los tejados, vamos con algunos consejos de especial utilidad para poder elegir bien:
La ubicación climática
En las zonas lluviosas o donde hay nieve, lo mejor son las cubiertas inclinadas que tengan materiales que sean impermeables.
Aislamiento térmico y acústico
Se tienen que priorizar los materiales que tienen una elevada capacidad aislante.
Presupuesto
Por una parte, podemos decir que las tejas cerámicas y las de hormigón son baratas. Por otra parte, la pizarra es más cara, pero bastante duradera.
Mantenimiento
Existen algunos materiales que precisan de un menor mantenimiento que otros, lo que ocurre con los paneles sándwich.
Carga estructural
Aquí es fundamental estar seguro de que la estructura del edificio sea capaz de poder soportar el peso del material que se elija.
Eficiencia en el plano energético
Aquí lo mejor es optar por soluciones que sean capaces de mejorar el aislamiento y reducir el consumo energético.
Conclusiones
Vivimos tiempos en los que la importancia de la energía es cada vez mayor, al igual que la concienciación de lo mucho que sufre el planeta por los abusos que se cometen. Todo ello hay que tenerlo en cuenta, además de por la necesidad en muchas casas y naves de reducir el gasto de energía. A ello pueden contribuir las reparaciones en multitud de cubiertas y tejados.
Lo mismo podemos decir del apartado estético, puesto que las personas quieren que sus tejados luzcan atractivos y que no transmitan sensación de dejadez o abandono. Si queremos afrontar todos estos temas con garantías, se hace preciso cuidar bien los tejados y cubiertas.
Para ello, lo principal es realizar una buena elección en la que queden cubiertos eficazmente estos temas para luego no tener que realizar más tarde aún más costosas inversiones o que se pueda producir alguna desgracia en la vivienda.
Así que ya sabes, tanto si tienes una vivienda unifamiliar como si es una comunidad de propietarios, conviene cuidar como es debido todos estos temas.